lunes, 22 de septiembre de 2014

EDUCAR EL SENTIDO EL HUMOR

¿Es posible EDUCAR EL SENTIDO DEL HUMOR Y FACILITAR LA RISA  desde la familia?  También en el desarrollo del SENTIDO DEL HUMOR   las actitudes de la familia y de los educadores es muy importante.

El sentido del humor es necesario en la vida familiar tanto como la disciplina, la educación o los valores. Las relaciones entre padres e hijos/as que permiten y dedican tiempo a las diversiones, el buen humor y la risa son más sanas, menos tensas y más cordiales.
  
El sentido del humor además es necesario para desdramatizar las cosas. En  las relaciones familiares "todo se sobredimensiona, se magnifica" y es habitual por ello las disputas y enfados. La aplicación del SENTIDO DEL HUMOR  a la vida familiar es en sí mismo tambien una estrategia de CONTROL EMOCIONAL .

 Lee el estupendo artículo de SOLO HIJOS  de la Profesora Carmen Herrera García....   Educar el sentido del Humor



 Además a los niños les encanta reír, les gustan las bromas, les expresiones de buen humor y la alegría.
A los padres nos es bastante fácil hacerles reír cuando son bebés, pero a medida que crecen y empezamos a sentir la responsabilidad de su educación podemos, poco a poco, alejarnos de las expresiones diarias de alegría con que nos dirigíamos a ellos cuando eran pequeños. Nos ponemos perfeccionistas y, llevados por la tensión y el estrés, pasamos la mayor parte del tiempo corrigiendo de forma reactiva o haciendo énfasis en los errores, los conflictos y las dificultades que, por otro lado, son características de seres en continuo aprendizaje y crecimiento.
Y nos olvidamos de pasar tiempo con ellos divirtiéndonos. Dejamos de lado la alegría y el buen humor que tanto nos pueden ayudar en su educación. Y dejamos, por ende, de ser modelos de personas alegres y divertidas, dignas de ser imitadas por nuestro alto sentido del humor. Conviene recordar que los niños aprenden, sobre todo, por imitación, y cuanto más dignos de crédito son los modelos a imitar, mejor y más duradero será el aprendizaje.

Educar el sentido del humor: Consejos prácticos 

  • Hablar con nuestra pareja sobre cómo vivimos y transmitimos en casa el sentido del humor.
  • Podemos también hablar con nuestros hijos y preguntarles si nuestra familia les parece una familia divertida o si por el contrario, conocen alguna otra que les parezca mucho más alegre que la nuestra. Las respuestas pueden no sentarnos muy bien, por eso conviene estar seguros de que queremos oír lo que piensan y, más aún, que estamos dispuestos a poner soluciones que respondan a las expectativas de todos los miembros de la familia.
  • Podemos practicar nuestra habilidad para apreciar el lado divertido de las cosas cuando vamos en el bus, en el trabajo o mientras hacemos las compras. Será un buen ejercicio en solitario que nos permitirá reflexionar sobre la necesidad de vivir con buen humor.
  • Dedicar (cuando menos) una tarde a la semana para hacer algo divertido con nuestros hijos: puede ser salir a “buscar aventuras”, ir a cazar renacuajos, pintar un cuadro con ellos o ir juntos al gimnasio, la playa, el campo o la piscina.
  • Pasar una tarde en la cocina haciendo todo tipo de dulces para la familia.
  • Preparar una cena especial en la que nos dediquemos a contar anécdotas, chistes o historias cómicas.
  • Alquilar una película cómica y verla juntos mientras comemos las palomitas que un momento antes hicimos juntos en la cocina. A propósito, si somos capaces de destapar la olla en la que las estamos cocinando cuando empiezan a estallar, descubriremos cómo les hace reír ver saltar las palomitas por toda la cocina.
  •  
Algunos juegos y actividades que nos permitirán educar el sentido del humor en nuestros/as hijos/as:
  • Guerras de cosquillas.
  • Batallas de almohadones.
  • Jugar al escondite dentro de casa.
  • Hacer ejercicio físico juntos.
  • Esperar a papá o a mamá escondidos por casa y darle un susto.
  • Ver juntos películas de risa.
  • Hacer comentarios divertidos manteniendo nuestra expresión seria.
  • Salir a pasear y a jugar.
  • Contar chistes.
  • Hacer preguntas aparentemente absurdas: ¿alguien quiere un helado de anchoas?, etc.
  • Vestirnos intencionadamente con una prenda al revés o con dos zapatos distintos.
  • Leer juntos tebeos o cómics divertidos.
  • Contar anécdotas de nuestra infancia.
  • Recordar las cosas divertidas que nuestros hijos hacían cuando eran bebés.
Son sólo algunas ideas que nos permitirán responder a la gran necesidad de alegría que nuestros/as hijos/as y nosotros tenemos.
Seamos conscientes de que el sentido del humor nos permitirá ser una familia que acepta la vida tal y como es (¡aunque no se conforme con ella!), aportando soluciones creativas ante situaciones que de otro modo mermarían nuestras relaciones o nuestros estados de ánimo.

Atrevámonos a ser divertidos, seamos capaces de reírnos de nuestros propios errores y de nuestras propias incapacidades mostrando a nuestros hijos cómo crecer y mejorar como personas sin perder el sentido del humor

(Fragmento artículo Carmen García Herrero)

Enlaces interesante sobre el tema... 
 Artículo ABC  Educar con humor en la escuela no es un chiste
Artículo EDUCAR DESDE EL HUMOR: UNA EXPERIENCIA
Educarchile: LA RISA UNA TERAPIA PARA LA FAMILIA
Escuela de padres (DOMINICOS): El sentido del humor en educación  DESCARGAR PDF

Enlace  muy interesante http://www.educahumor.com/



Germán Payo, director del programa "Educa desde el Humor"

"Un profesor con humor crea un ambiente propicio para aprender mejor"Lee artículo AQUÍ





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